El programa de Cohousing Inclusivo de Asociación Realidades sigue creciendo. Tres nuevas viviendas, situadas en Madrid, Sevilla y Valencia, se incorporan al programa para ofrecer a nueve personas una alternativa estable a las situaciones de exclusión residencial y sinhogarismo.
Son tres viviendas y nueve nuevos proyectos de vida. En cada hogar conviven tres personas que han participado en la construcción de su propio proyecto compartido: cómo quieren organizarse, cómo quieren convivir y cómo quieren hacer de esa vivienda su hogar.
¿Qué hace diferente al Cohousing Inclusivo?
El Cohousing Inclusivo no consiste únicamente en compartir un piso. Es un modelo que busca que las personas recuperen capacidad de decisión y autonomía sobre su propia vida.
Quienes participan en el programa acceden a una vivienda estable en régimen de alquiler y cuentan con el acompañamiento de un equipo profesional. Pero las decisiones sobre la convivencia se toman desde el propio hogar, fomentando la corresponsabilidad y el apoyo entre las personas que lo habitan.
La vivienda deja de ser un recurso de paso para convertirse en el punto de partida de un proyecto de vida.
Viviendas normales, vidas normales
Uno de los objetivos del modelo es avanzar hacia la desinstitucionalización. Por eso, las viviendas se encuentran integradas en barrios y forman parte del entorno cotidiano de las personas.
El acceso a estos hogares es posible gracias a la colaboración con proveedores de vivienda social como LUMVRA y TUTECHO, que facilitan el acceso a alquileres por debajo de los precios del mercado ordinario.
Esto permite reducir algunas de las barreras que dificultan el acceso a la vivienda para las personas en situación de exclusión residencial y facilita que puedan desarrollar su vida en un hogar estable.
Compartir también es una forma de construir comunidad
Vivir juntos implica compartir espacios, gastos, responsabilidades y decisiones. El modelo aprovecha esta convivencia para generar redes de apoyo y relaciones basadas en la corresponsabilidad.
Al mismo tiempo, el acompañamiento profesional se adapta a las necesidades de cada persona, favoreciendo que pueda avanzar hacia una mayor autonomía económica y personal.
Cuando las personas cuentan con ingresos procedentes del empleo, pensiones o prestaciones como el Ingreso Mínimo Vital, pueden asumir sus cuotas de alquiler y suministros, reforzando progresivamente su independencia.
20 viviendas y 48 personas
Con estas nuevas incorporaciones, el programa cuenta ya con 20 viviendas de Cohousing Inclusivo en Madrid, Sevilla, Valencia y Valladolid:
Madrid
9 viviendas · 22 personas
Sevilla
6 viviendas · 13 personas
Valencia
2 viviendas · 5 personas
Valladolid
3 viviendas · 8 personas
En total, 48 personas forman parte actualmente del programa.
El crecimiento del Cohousing Inclusivo demuestra que existen otras formas de abordar el sinhogarismo: modelos que ponen la vivienda en el centro, pero también la autonomía, la convivencia, la participación y la capacidad de cada persona para decidir sobre su propia vida.
